Saber que estás destinado a estar solo no es fácil. Saber que siempre te va a pasar lo mismo es desalentador. No me refiero a un amigo, me refiero a esa persona que se supone te va a acompañar a lo largo del camino; a esa persona que se va a despertar a tu lado cada mañana; aquella a la que le vas a pedir un abrazo y un beso con la mirada después de cada pelea.
¿Cuántas veces las personas queremos saber que nos depara el futuro?
Saber el futuro... ¿es bueno o es malo? Si aquello que descubrimos no lo vamos a poder cambiar.¿qué nos queda? ¿resignarnos?