Saber que estás destinado a estar solo no es fácil. Saber que siempre te va a pasar lo mismo es desalentador. No me refiero a un amigo, me refiero a esa persona que se supone te va a acompañar a lo largo del camino; a esa persona que se va a despertar a tu lado cada mañana; aquella a la que le vas a pedir un abrazo y un beso con la mirada después de cada pelea.
¿Cuántas veces las personas queremos saber que nos depara el futuro?
Saber el futuro... ¿es bueno o es malo? Si aquello que descubrimos no lo vamos a poder cambiar.¿qué nos queda? ¿resignarnos?
viernes, 11 de octubre de 2013
lunes, 10 de junio de 2013
La Búsqueda
Sé de donde vengo. Sé a donde quiero llegar. Pero no sé quién soy ni dónde estoy. Estoy perdido. Aunque hoy cumplo 20 años, todavía no soy lo que quiero. O eso creo.
Me equivoqué, lastimé y me lastimaron. Saqué sonrisas y me hicieron sonreír. Sequé muchas lágrimas, pero también muchas veces mojé los hombros de los demás.
Me encuentro bandeado, sin un soporte, sin saber si estoy en el lugar que quisiera y que tanto espero. A lo mejor llegué y no me di cuenta.
Cumplo 20 años, y no sé si es mucho o poco. Sé que me queda mucho por aprender, pero también sé que aprendí bastante.
No sé porqué escribo. Si para expresarme, o porque me gusta escribir o ambas.
Tengo una meta, y aunque a veces el camino se tuerza un poco cada tanto lo corrijo aunque el final se encuentre más lejos. ¿Qué va a pasar el día que cumpla mi meta? ¿Qué va a pasar cuando ya no tenga otra cosa para hacer?
¿Y si no se termina? ¿Y si nunca llego?
¿Qué camino tomo? ¿Es el correcto? ¿Es el que quiero? ¿El bueno o el malo?
No sé...
No sé...
¡NO SÉ!
A lo mejor mi vida se trate de eso, de no saber. Termino cayendo en una contradicción. Soy muchos y a la vez no soy ninguno. Pero no sé cuál de todos soy o si soy una mezcla de todos.
Necesito un guía pero no lo quiero. Eso sí sé.
Quiero tropezarme, quiero golpearme, quiero rasparme las rodillas cada vez que lo haga. Quiero aprender de lo mal que hago. Quiero que alguien me levante cuando ya no tenga fuerzas. Quiero que esté ese amigo que está siempre pero también ese que nunca está presente y que aparece cuando más lo necesito. Quiero que vuelvan los que se fueron. Y quiero que se mantengan lejos los que no quieran estar...
Mi única conclusión a todo esto es: NO SÉ que pasará... pero que sea lo que tenga que ser...
Me equivoqué, lastimé y me lastimaron. Saqué sonrisas y me hicieron sonreír. Sequé muchas lágrimas, pero también muchas veces mojé los hombros de los demás.
Me encuentro bandeado, sin un soporte, sin saber si estoy en el lugar que quisiera y que tanto espero. A lo mejor llegué y no me di cuenta.
Cumplo 20 años, y no sé si es mucho o poco. Sé que me queda mucho por aprender, pero también sé que aprendí bastante.
No sé porqué escribo. Si para expresarme, o porque me gusta escribir o ambas.
Tengo una meta, y aunque a veces el camino se tuerza un poco cada tanto lo corrijo aunque el final se encuentre más lejos. ¿Qué va a pasar el día que cumpla mi meta? ¿Qué va a pasar cuando ya no tenga otra cosa para hacer?
¿Y si no se termina? ¿Y si nunca llego?
¿Qué camino tomo? ¿Es el correcto? ¿Es el que quiero? ¿El bueno o el malo?
No sé...
No sé...
¡NO SÉ!
A lo mejor mi vida se trate de eso, de no saber. Termino cayendo en una contradicción. Soy muchos y a la vez no soy ninguno. Pero no sé cuál de todos soy o si soy una mezcla de todos.
Necesito un guía pero no lo quiero. Eso sí sé.
Quiero tropezarme, quiero golpearme, quiero rasparme las rodillas cada vez que lo haga. Quiero aprender de lo mal que hago. Quiero que alguien me levante cuando ya no tenga fuerzas. Quiero que esté ese amigo que está siempre pero también ese que nunca está presente y que aparece cuando más lo necesito. Quiero que vuelvan los que se fueron. Y quiero que se mantengan lejos los que no quieran estar...
Mi única conclusión a todo esto es: NO SÉ que pasará... pero que sea lo que tenga que ser...
domingo, 5 de mayo de 2013
Te pienso
Te pienso
en el comienzo
y fin de cada respiro;
y hasta dormido, entre
sueños, sueño que te pienso.
Te pienso;
y en el intento
inútil de pensar en
otras cosas, me hallo
para ello, sin nada de tiempo,
porque indefinidamente, te pienso.
en el comienzo
y fin de cada respiro;
y hasta dormido, entre
sueños, sueño que te pienso.
Te pienso;
y en el intento
inútil de pensar en
otras cosas, me hallo
para ello, sin nada de tiempo,
porque indefinidamente, te pienso.
Te pienso;
y al pensarte,
hasta las cosas en
torno a mi, se deforman
en la ilusión de parecerse a ti.
Te pienso;
y al pensarte,
espontáneamente,
me convierto en ese
pensamiento que hacia
ti va, raudo como el viento
para darte un beso allá a lo lejos.
Autor: Rourke Boada
y al pensarte,
hasta las cosas en
torno a mi, se deforman
en la ilusión de parecerse a ti.
Te pienso;
y al pensarte,
espontáneamente,
me convierto en ese
pensamiento que hacia
ti va, raudo como el viento
para darte un beso allá a lo lejos.
Autor: Rourke Boada
jueves, 4 de abril de 2013
No te rindas
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Mario Benedetti
sábado, 16 de marzo de 2013
Amigos con derechos
Jugamos a ser amantes, amigos con derechos. Nunca pensamos llegar tan lejos.
Nuestras reglas eran simples; prometimos no enamorarnos, estar con otros sin reclamos y dijimos que el día que todo acabara seríamos sólo amigos. Prometimos cosas que sólo fueron una mentira disfrazada.
El tiempo se encargó de demostrarnos que las reglas se romperían. Fuimos creando momentos irrepetibles; una simple sonrisa, el susurro de un 'te quiero' fueron llevándonos cada día más allá del mundo a un lugar sólo para nosotros dos en dónde compartiríamos hasta las lágrimas.
Nos resultaba casi imposible estar separados; complementábamos perfectamente las carencias del otro y no queríamos siquiera pensar en un final.
Sé que no fuimos perfectos, nos lastimamos como nadie; y fue ese dolor el que nos hizo entender lo mucho que llegamos a amarnos.
Hoy por hoy nada de eso existe, todas las heridas y el orgullo desvanecieron nuestro amor sin final. Hoy por hoy me doy cuenta que tu afán por cumplir las reglas del juego fue más fuerte que lo que sentías. Pero para mí no fue igual; perdí en el mismo instante en el que comencé a jugar, y por más que lo intento no puedo salir ni volver a atrás.
Lo único que puedo es aceptar este GAME OVER...
Nuestras reglas eran simples; prometimos no enamorarnos, estar con otros sin reclamos y dijimos que el día que todo acabara seríamos sólo amigos. Prometimos cosas que sólo fueron una mentira disfrazada.
El tiempo se encargó de demostrarnos que las reglas se romperían. Fuimos creando momentos irrepetibles; una simple sonrisa, el susurro de un 'te quiero' fueron llevándonos cada día más allá del mundo a un lugar sólo para nosotros dos en dónde compartiríamos hasta las lágrimas.
Nos resultaba casi imposible estar separados; complementábamos perfectamente las carencias del otro y no queríamos siquiera pensar en un final.
Sé que no fuimos perfectos, nos lastimamos como nadie; y fue ese dolor el que nos hizo entender lo mucho que llegamos a amarnos.
Hoy por hoy nada de eso existe, todas las heridas y el orgullo desvanecieron nuestro amor sin final. Hoy por hoy me doy cuenta que tu afán por cumplir las reglas del juego fue más fuerte que lo que sentías. Pero para mí no fue igual; perdí en el mismo instante en el que comencé a jugar, y por más que lo intento no puedo salir ni volver a atrás.
Lo único que puedo es aceptar este GAME OVER...
sábado, 23 de febrero de 2013
Un día más
A veces no nos damos cuenta de lo importante que es UN DÍA. No sólo son 24 hs que pasan... Cada día puede ser NUESTRO GRAN DÍA, quién sabe si en estas 24 hs no conocemos un gran amor, un gran amigo o simplemente lo disfrutamos como nunca con las personas queridas.
Tantas veces dejés asuntos para el día siguiente... nunca aprendí a valorar lo importante que es cada día. Hoy estamos acá y tenemos todo; pero nada es eterno, todo se termina en algún momento; y UN DÍA puede que ESA persona no esté más, puede que no podamos hacer lo que pudimos haber hecho en otra oportunidad.
"Vivir cada día como si fuera el último"
Una frase que siempre me pareció vacía y patética. ¿Por qué tendría que ser tan pesimista y pensar que es mi último día? Pero no se trata de eso; sino de ver que cada día es único e irrepetible -al igual que las personas-.
Un día tiene tanto y nos parece tan poco
24 horas
1440 minutos
86400 segundos
86400 SEGUNDOS... es mucho, aunque no lo parezca. Si sonríeramos una vez por segundo serían muchas sonrisas en un solo día. Cada sonrisa puede alegrar como mínimo a una persona. Alegrar a 86400 personas por día...
Si pudiésemos valorar las cosas pequeñas, veríamos que no son tan pequeñas. Hoy por hoy si pudiera pedir un día más con aquellos que se fueron sería muchísimo.
Hoy el tiempo puede ser nuestro mejor aliado o nuestro peor enemigo; eso va a depender de nosotros y de como nos posicionemos.
Hoy no solamente es un días más... hoy es EL DÍA.
jueves, 21 de febrero de 2013
El Ayer
Como extraño mi ayer. Cuándo todo estaba bien y estábamos todos juntos...
Si lo miro desde hoy, mi ayer fue fantástico; existían problemas sí, pero era todo mas llevadero estando juntos.
Dicen que todo tiempo pasado fue mejor; ahora creo que es verdad. Daría todo por volver a mi ayer con las personas que me acompañaron siempre... Hay que seguir adelante, ya sé, pero como me gustaría parar el tiempo. Si todo tiempo pasado fue mejor ¿significa que mi mañana va a ser peor?
Este ayer del mañana no me gusta para nada; cada vez estoy más solo.
Ayer significa compañía, diversión, felicidad... y hoy, sólo significa AYER.
En mi ayer hay personas valiosísimas, que de una forma u otra siguen estando pero no como yo quisiera...
Como dicen The Beatles: No soy ni la mitad del hombre que era antes...
Pero algún día voy a estar mejor y voy a mirar mi ayer feliz de que haya pasado y que sea solamente eso MI AYER...
El hacedor de paranoias
He aquí uno de los peores inventos del hombre: El Celular.
¿Por qué? Simple.
Un pequeño aparato de estos puede llegar a hacerse dueño de nuestras vidas. Si bien es cierto que las grandes amistades y los grandes amores empiezan por medio de un mensaje de texto; también es cierto que son la principal causa de las peleas y las depresiones.
Arriesgarse a perder la dignidad con un mensaje a la persona que querés sabiendo que nunca puede llegar una respuesta; o que puede llegar pero no LA respuesta que esperamos.
Llamar a las seis de la mañana borrachos a ESA persona y decirle todo lo que sentimos, lo mucho que significa para nosotros y lo mal que estamos por no estar con ella...
¿Paranoias?
Si. Cuando vemos a nuestra pareja que está con el celular escribiéndose con alguien y se sonríe, empiezan las preguntas: ¿Estará con alguien más? ¿Conoció a alguien que le gusta más? Estas preguntas más tarde derivan en celos, en inseguridad, angustia y después en llanto.
¿Qué hago? ¿Cómo paro esto? ¿Y si ya es tarde?
Ya no quiero llorar; ya no quiero estar triste; ya no quiero pensar lo peor...
Quiero una oportunidad más; quiero desligarme de este maldito aparato y que no sea dueño de mi vida...
Esto, en vez de facilitar la vida del hombre, muchas veces se transforma en un hacedor de paranoias
¿Por qué? Simple.
Un pequeño aparato de estos puede llegar a hacerse dueño de nuestras vidas. Si bien es cierto que las grandes amistades y los grandes amores empiezan por medio de un mensaje de texto; también es cierto que son la principal causa de las peleas y las depresiones.
Arriesgarse a perder la dignidad con un mensaje a la persona que querés sabiendo que nunca puede llegar una respuesta; o que puede llegar pero no LA respuesta que esperamos.
Llamar a las seis de la mañana borrachos a ESA persona y decirle todo lo que sentimos, lo mucho que significa para nosotros y lo mal que estamos por no estar con ella...
¿Paranoias?
Si. Cuando vemos a nuestra pareja que está con el celular escribiéndose con alguien y se sonríe, empiezan las preguntas: ¿Estará con alguien más? ¿Conoció a alguien que le gusta más? Estas preguntas más tarde derivan en celos, en inseguridad, angustia y después en llanto.
¿Qué hago? ¿Cómo paro esto? ¿Y si ya es tarde?
Ya no quiero llorar; ya no quiero estar triste; ya no quiero pensar lo peor...
Quiero una oportunidad más; quiero desligarme de este maldito aparato y que no sea dueño de mi vida...
Esto, en vez de facilitar la vida del hombre, muchas veces se transforma en un hacedor de paranoias
Un nudo en la garganta
Todo esto que quiero decir no se va, no desaparece. Se acumula todo el tiempo, está presente todos los días.
Pero ¿qué voy a hacer? no me queda otra; aguantar es la única opción.
Tantas palabras que se amontonan y que no pueden salir. Se me forma un nudo en la garganta; un nudo que no me deja respirar, un nudo que me ahoga la voz.
Tomar agua se convierte en una tortura, cada sorbo que doy amenaza con desatar ese nudo que me esfuerzo por mantener y a la vez por hacer desaparecer.
Es que todo me hace acordar a vos; cada vez que llueve me gustaría que volvamos a estar durmiendo abrazados como aquella vez. Ya no puedo hacer nada, solamente tenerte en mi corazón y tragarme con un cigarrillo ese nudo que no puedo desatar..
Pero ¿qué voy a hacer? no me queda otra; aguantar es la única opción.
Tantas palabras que se amontonan y que no pueden salir. Se me forma un nudo en la garganta; un nudo que no me deja respirar, un nudo que me ahoga la voz.
Tomar agua se convierte en una tortura, cada sorbo que doy amenaza con desatar ese nudo que me esfuerzo por mantener y a la vez por hacer desaparecer.
Es que todo me hace acordar a vos; cada vez que llueve me gustaría que volvamos a estar durmiendo abrazados como aquella vez. Ya no puedo hacer nada, solamente tenerte en mi corazón y tragarme con un cigarrillo ese nudo que no puedo desatar..
miércoles, 20 de febrero de 2013
Llorar a lágrima viva
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.
Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.
Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!
-Oliverio Girondo.
Olvidarse de los problemas
Cuando una persona está mal y alguien la quiere hacer sentir mejor, la típica frase es: Olvidate de eso, no vale la pena.
Peor consejo que ese no hay. Lo peor que una persona puede hacer es "olvidarse de los problemas"; es más, es algo imposible. Podemos ignorarlos, darle la espalda cada vez que aparecen, pero no es la solución. Que ignoremos un problema no quiere decir que éste se olvide de nosotros. A lo mejor parece que sí, pero no. En algún momento, cuando nosotros estemos más felices que nunca, nos vamos a chocar de frente con ese viejo problema -que volvió más fuerte que nunca- y nos va a decir: Acá estoy, vine para bajarte de tu nube y que de una vez te hagas cargo de mí. Lo único que el problema no nos dice, es que nos va a costar el triple que antes resolverlo. Es cómo cuándo tenés que aprender a sumar y restar, ¿no querés hacerlo? Muy bien, pero cuando llegue la división te vas a querer matar. Pasa exactamente lo mismo, pero peor.
Los problemas no desaparecen por arte de magia, siempre están al acecho, esperando el momento indicado, a que estés en tu mejor momento o en su defecto EN EL PEOR.
No quieras deshacerte de los problemas fácilmente, complicate un poquito las cosas y haceles frente; porque sino, tarde o temprano, vas a terminar de nariz contra la pared.
Enfrentarse a un problema es lo mejor que uno puede hacer, de alguna manera u otra APRENDE; y en esta vida estamos para eso. Aprender de los errores, de los aciertos, de lo que vemos y de lo que se nos cruce por la cabeza... pero por sobretodo, APRENDER DE LOS PROBLEMAS.
martes, 19 de febrero de 2013
El Síndrome de Super Man
'No gracias, yo puedo; no necesito ayuda; dejame solo; no quiero hablar; no necesito hablar; quiero estar solo; estoy bien; no me pasa nada...'
Cuántas veces caímos en estas frases mintiéndole a los demás con que no nos pasa nada? O peor, cuántas veces quisimos mentirnos a nosotros mismos diciéndonos que teníamos todo bajo control? Cuando enrealidad sabíamos que no eramos así.
El síndrome de Super Man es eso; es mentirnos para creer que todo está bien, que no necesitamos ayuda, que solos podemos enfrentarnos a lo que sea. Es mirar al frente dispuestos a seguir como si nada nos afectara, rechazamos la ayuda de los demás -porque no nos hace falta-.
Pero llega un día en el que los problemas que no atendimos en su debido momento, empiezan a unirse como piezas de un rompecabezas hasta formar Kriptonita; ahí Super Man fue. Tocamos fondo y solos no podemos. Estamos débiles, indefensos...y la menor brisa nos duele.
Pero lo peor es que cuando buscamos una mano que nos ayude a levantarnos: estamos solos. Pero no porque nos hayan abandonado ni porque no le importemos a nadie; sino porque nosotros mismos al creernos Super Man alejamos a todos...
Cuesta darse cuenta que no somos de fierro y que siempre necesitamos a alguien; una mano, un abrazo, una palabra de aliento o un simple silencio que nos haga compañía... porque al fin y al cabo ninguno de nosotros es Super Man...
Cuántas veces caímos en estas frases mintiéndole a los demás con que no nos pasa nada? O peor, cuántas veces quisimos mentirnos a nosotros mismos diciéndonos que teníamos todo bajo control? Cuando enrealidad sabíamos que no eramos así.
El síndrome de Super Man es eso; es mentirnos para creer que todo está bien, que no necesitamos ayuda, que solos podemos enfrentarnos a lo que sea. Es mirar al frente dispuestos a seguir como si nada nos afectara, rechazamos la ayuda de los demás -porque no nos hace falta-.
Pero llega un día en el que los problemas que no atendimos en su debido momento, empiezan a unirse como piezas de un rompecabezas hasta formar Kriptonita; ahí Super Man fue. Tocamos fondo y solos no podemos. Estamos débiles, indefensos...y la menor brisa nos duele.
Pero lo peor es que cuando buscamos una mano que nos ayude a levantarnos: estamos solos. Pero no porque nos hayan abandonado ni porque no le importemos a nadie; sino porque nosotros mismos al creernos Super Man alejamos a todos...
Cuesta darse cuenta que no somos de fierro y que siempre necesitamos a alguien; una mano, un abrazo, una palabra de aliento o un simple silencio que nos haga compañía... porque al fin y al cabo ninguno de nosotros es Super Man...
Errores...
Cuántas veces me equivoqué? Cuántas veces dije nunca más y volví a caer en lo mismo?
Tengo esta maldita tendencia de cometer una y otra vez los mismos errores.
Lastimé a muchas personas; o peor todavía: lastimé muchas veces a las mismas personas. En intentos desesperados por reparar ese daño las lastimé todavía más. Y aunque nadie lo crea, cada herida que les causé me las hice a mi mismo también.
No aprendo, no se porqué. A lo mejor es lo impaciente que soy y que no sé respetar los tiempos de los demás. No puedo pretender que una herida se cure con un simple perdón; y cuando una persona se equivoca tantas veces los perdones van perdiendo valor.
No voy a decir que nunca quise lastimar a nadie porque no es así. Y me equivoqué. Aunque hoy por hoy no tenga valor, no puedo hacer otra cosa más que pedir PERDÓN.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









