Hoy tratando de empezar un proyecto nuevo me encontré por casualidad con uno viejo. Muchas veces veo escritos de tiempos pasados que me generan vergüenza y me pregunto "¿cómo pude escribir esto?". Lo cierto es que encontrarme nuevamente con este espacio que abandoné hace mucho no me dio vergüenza. Releer un poco todo esto me hizo volver a pasar por heridas que hoy son cicatrices pero todavía duelen un poquito. Se me corta la respiración. Recordar tanto dolor y no creerlo exagerado.
Por un lado revivo angustias viejas... Pero por otro, me siento orgulloso de lo mucho que crecí y lo que pude madurar.
Hoy estoy con los pies en la tierra y los ojos mirando al cielo.
-.