'No gracias, yo puedo; no necesito ayuda; dejame solo; no quiero hablar; no necesito hablar; quiero estar solo; estoy bien; no me pasa nada...'
Cuántas veces caímos en estas frases mintiéndole a los demás con que no nos pasa nada? O peor, cuántas veces quisimos mentirnos a nosotros mismos diciéndonos que teníamos todo bajo control? Cuando enrealidad sabíamos que no eramos así.
El síndrome de Super Man es eso; es mentirnos para creer que todo está bien, que no necesitamos ayuda, que solos podemos enfrentarnos a lo que sea. Es mirar al frente dispuestos a seguir como si nada nos afectara, rechazamos la ayuda de los demás -porque no nos hace falta-.
Pero llega un día en el que los problemas que no atendimos en su debido momento, empiezan a unirse como piezas de un rompecabezas hasta formar Kriptonita; ahí Super Man fue. Tocamos fondo y solos no podemos. Estamos débiles, indefensos...y la menor brisa nos duele.
Pero lo peor es que cuando buscamos una mano que nos ayude a levantarnos: estamos solos. Pero no porque nos hayan abandonado ni porque no le importemos a nadie; sino porque nosotros mismos al creernos Super Man alejamos a todos...
Cuesta darse cuenta que no somos de fierro y que siempre necesitamos a alguien; una mano, un abrazo, una palabra de aliento o un simple silencio que nos haga compañía... porque al fin y al cabo ninguno de nosotros es Super Man...

No hay comentarios:
Publicar un comentario